Canasta básica sobre género e indicadores

¿Cómo sería un mundo sin desigualdad de género? Hacer realidad esta visión requiere un cambio social inspirador y movilizador. Pero ¿qué nos indicaría que vamos en la dirección correcta—y cómo sabremos que hemos llegado a nuestro destino? Los indicadores sensibles al género y otras medidas del cambio son cruciales para abogar por que se tome en serio la (des)igualdad de género y posibilitar una mejor planificación y acciones más adecuadas, como también para exigir cuentas a las instituciones por los compromisos que han contraído en materia de género.

Esta Canasta básica pretende inspirar reflexiones sobre esas cuestiones, con un Informe general que describe los principales asuntos; una Colección de recursos de apoyo que ofrece resúmenes de textos clave, herramientas, estudios de casos e información para contactar a organizaciones en este campo; y el boletín Género y desarrollo En breve, que incluye tres breves artículos sobre el tema.

Género e indicadores: Informe general
Este Informe general explica a qué nos referimos al hablar de indicadores y mediciones del cambio sensibles al género, argumenta a favor de mediciones con sensibilidad de género y describe cómo hacerlas en la práctica. Incluye secciones centradas en medir el impacto de la transversalización de la perspectiva de género y en evaluar áreas específicas de desigualdad de género, tales como la violencia por motivos de género o las dimensiones de género de la pobreza. Se discute una gama de instrumentos internacionales de medición, incluyendo metas e índices ampliamente reconocidos, además de nuevos enfoques innovadores. Plantea que si bien el refinamiento de los índices e indicadores actuales sigue siendo crucial, las mediciones sensibles al género por sí solas no logran la igualdad de género. A fin de que éstas sean útiles, es necesario recolectar, analizar, difundir y utilizar los datos. Recomendaciones del Informe general Todas las organizaciones de desarrollo, desde las agencias internacionales hasta las organizaciones de base, deberían considerar una combinación de métodos cualitativos y cuantitativos para cotejar los resultados y generar una comprensión más profunda de los datos. Dentro de las agencias internacionales de desarrollo, los gobiernos y las organizaciones de base debería ser obligatorio desarrollar indicadores específicos de género y pertinentes al contexto, utilizarlos y presentar informes sobre ellos. En el contexto de las nuevas modalidades de ayuda, donantes y gobiernos deberían establecer sistemas para rendición de cuentas que monitoricen el cumplimiento de los compromisos contraídos en materia de igualdad de género. Los gobiernos y los ministerios para asuntos de género deberían apoyar la capacidad de las oficinas nacionales de estadística para que produzcan datos con enfoque de género.